Una Luz en Mi Camino

 
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Una Luz en Mi Camino
 
 
Reflexión
Lo que he aprendido en la vida

He aprendido que puede requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla.

He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida, no son las cosas que tengo alrededor sino las personas que tengo alrededor.

He aprendido que lo más importante no es lo que me sucede sino lo que hago al respecto.

He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante que ocasionan dolor durante toda la vida.

He aprendido que es importante practicar para convertirme en la persona que yo quiero ser.

He aprendido que es muchísimo más fácil reaccionar que pensar...y más satisfactorio pensar que reaccionar.

He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pensé posible.


He aprendido que, o controlo mis actitudes o ellas me controlarán a mi.

He aprendido que aprender a perdonar requiere mucha práctica.

He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros; a veces tengo que perdonarme a mi mismo.

He aprendido que por más apasionada que sea la relación en un principio, la pasión se desvanece y algo más debe tomar su lugar.

He aprendido que con los amigos podemos hacer cualquier cosa --o no hacer nada-- y tener el mejor de los momentos.

He aprendido que simplemente porque alguien no me ama de la manera en que yo quisiera, no significa que no me ama a su manera.

He aprendido que la madurez tiene más que ver con las experiencias que he tenido y aquello que he aprendido de ellas, que con el número de años cumplidos.

He aprendido que la verdadera amistad --y el verdadero amor-- continuan creciendo a pesar de las distancias.
 
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La certeza en el pronto regreso de Jesucristo nos llena de esperanza y da dignidad y sentido a nuestra vida, consumando la realidad del Evangelio. El Señor antes de partir de este mundo nos prometió "Y cuando me vaya y os prepare lugar, vendré otra vez, y os llevaré conmigo, para que donde yo esté, vosotros también estéis" (San Juan 14:3). En esa promesa está íntimamente comprometida nuestra existencia, en este mundo y en la eternidad.-
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